El bonsái de olmo japonés es una variedad de la especie Ulmus parvifolia, seleccionada y cultivada en Japón, por maestros japoneses que buscaban potenciar la miniaturización y la belleza. Es muy popular por su resistencia, belleza y adaptabilidad, y muy apreciado por el cultivo de bonsái de pequeño tamaño, ya que es uno de los bonsáis de olmo con la hoja más pequeña, compacta y proporcionada, de forma natural. A menudo se confunde con el bonsái de olmo chino.
HOJAS: Muy pequeñas, ovaladas con la punta ligeramente afilada y el borde aserrado o doble dentado (dientes muy pequeños y marcados). Son rizadas o rugosas y de color verde intenso en primavera y verano, con tonos amarillentos, anaranjados o bronceados en otoño. *Según el clima, en invierno puede tener algunas hojas o perderlas.
TRONCO: De joven, la corteza es lisa, con rugosidades leves (menos marcada que el olmo chino) y de color verde oliva o marrón suave. Con el tiempo, la corteza se torna escamosa, con fisuras finas y de color marrón intenso o gris oscuro.
RAMAS: Ramificación muy densa. Crecimiento rápido. Las ramas jóvenes son lisas, suaves al tacto, flexibles y de color verde o marrón claro. Las ramas maduras, en cambio, son más rugosas, robustas, rígidas y de color marrón oscuro o grisáceo.
RAÍCES: Inicialmente, desarrolla una raíz principal profunda, que se acorta en los trasplantes para favorecer su crecimiento radial y superficial. Tiene tendencia a formar con facilidad un buen nebari. Las raíces secundarias son finas, superficiales y se encargan de absorber la mayor parte de agua y nutrientes.
*El nebari es la estructura de raíces superficiales visibles que se expanden, de forma horizontal, desde la base del tronco.
*Un nebari bien desarrollado, en disposición radial, es esencial para un tronco equilibrado, que le da la apariencia de un árbol antiguo y firmemente arraigado en la tierr



